¡Dios no manda a nadie al infierno!


Han pasado 2 años desde que dijimos "hasta luego" a Ángel un muchacho de 14 años, quien se quitó la vida; como cristianos nunca decimos “adiós” sino más bien “nos vemos después” porque esperamos en el amor de Dios que promete reunirnos una vez más en ese lugar que ningún ojo ha visto ni oído jamás escuchado de lo que Dios tiene preparado para nosotros en el cielo. Sé que Angel está en el cielo. Ángel no fue bautizado y sus padres querían que yo lo bautizara después de su muerte para asegurar que llegara al cielo. No podemos bautizar a los que ya han muerto, pero la cuestión de que si él vaya al cielo es algo con lo que la gente lucha todo el tiempo con respecto a sus seres queridos que han fallecido.


Santa Teresa de Ávila también experimentó el suicidio en su propia familia y su propio hermano se suicidó saltandose de un puente y ahogándose en el río; en sus visiones místicas de Jesús le preguntó ella a Jesús: "¿Qué le pasó a mi hermano, dónde está mi hermano?" Jesús la miró y dijo: “Teresa, Teresa entre el puente donde saltó tu hermano y el agua del río donde se ahogó estaba mi misericordia”. En el medio estaba Su misericordia. La misericordia siempre nos encuentra. Creemos que la misericordia incluso va al infierno para rescatarnos, como profesamos en el Credo de los Apóstoles: Jesús descendió al infierno después de la resurrección para predicar a las almas allí. Nadie está jamás fuera del alcance de la misericordia de Dios, jamás. Dios nunca está completo sin cada uno de sus hijos. Él es la mujer de la Biblia que barre toda la casa en busca de la moneda que falta para asegurarse de que tiene las diez monedas juntas. El número 10 significa integridad en la Biblia y 9 es incompleto, por lo que Dios quiere tener el 10, ¡siempre! Ese es mi Dios.


Todos aquellos que quieren un Dios vengativo y creen que Dios manda a la gente al infierno deberían preguntarse por qué están tan celosos y envidiosos de la generosidad de Dios. Mi Dios no envía a nadie al infierno. Es un Dios de segunda, tercera y cuarta e infinitas oportunidades. Deja de pensar que Dios es como tú porque no perdonas todo ni a todos. Dios es diferente. Estoy tan contento de que mi Dios no sea como muchas de las personas religiosas y juzgonas y rígidas que predican la venganza, el juicio y la dureza. Gloria a Dios por no ser como toda esta gente llena de rabia y maldad. Dios es amor. Puro amor.


Si crees en un Dios que no aceptaría a un joven psicológicamente angustiado y deprimido que se suicidó, entonces puedes tener este Dios, yo no quiero este tipo de Dios. Quédate tu con ese Dios, yo no lo quiero. Mi Dios es pura misericordia y puro amor y pura aceptación, y mi Dios es el que no quiere que ninguno de sus hijos se pierda sino que esté con él para siempre. Ángel era y es un hijo de Dios y se fue a estar con Dios y está esperando reunirse un día con sus papas y 6 hermanitos cuando la misericordia de Dios que ha vencido todo mal y ha vencido hasta la misma muerta los reúna en el cielo donde ya no depresión ni lágrimas ni angustias psicológicas.


Padre Adam



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